Jorge VirasoroBuena madera
Jorge Virasoro

En el taller de Jorge Virasoro

en Madera

Apenas llegamos nos hace pasar a su taller, donde nos muestra las piezas en proceso. Tiene tres cuchillos sobre una mesa de trabajo, la diferencia entre ellos, la cantidad de piezas con la que está armado. Nos muestra las maquinas con que corta milimétricamente las rodajas de radal, que luego serán ensambladas de maneras diversas jugando con los dibujos de su interior y generando nuevas imágenes. Cortes, lijas, ensambles y creatividad puesta en marcha durante horas en su taller.

Nos muestra un trabajo que le encargaron. Una barra para una casa, una obra arte que dividirá la cocina del living de una casa en villa la angostura. Mariposas; bichitos, hojas, cientos de encastres de madera de Laura, Radal, Cipres, Coihue, Michay, entre otras.

Ya Dentro de su casa con mate y café recién molido. Un cuadro que quiso ser una mesa cuelga de una pared.

Nos cuenta que trabaja con su hijo que tiene su taller en Buenos Aires y que acaban de ganar un concurso.
- Se presentan mucho a concursos?
No mucho. Recién ganamos uno, en Berazategui. Lo ganamos con el “abraza culitos”, un banquito que parece sencillo pero tiene mucho trabajo para el artesano. Cada pata son 4 piezas.
- Cada objeto tiene la propia firma?
Tenemos firmas distintas pero básicamente iguales. Toti, mi hijo, también se llama Jorge Virasoro. A veces me manda cosas para terminar que yo considero que son hechas por él y yo le pongo su firma. Y el hace lo mismo con la mía.
- El ébano lo usa porque es una madera suntuosa o porque tiene una función específica?
Porque se destaca notablemente, te da un toque que no te lo da ninguna otra madera. Tenemos una madera en el norte que se llama Guayacan, he talado Guayacan cuando trabajaba en el monte en salta, es lindísima madera pero no es negra. El ébano es negro y se nota claramente la diferencia.
- Como aprendió el oficio?
Solo. Totalmente autodidacta. En un momento me cansé de correr atrás de la guita y no haberla alcanzado nunca. Me canse de tener personal, de los bancos, de los acreedores, de los deudores. Hice de todo, por 35 años de mi vida fui constructor. De hecho el sum lo hice yo, el polideportivo, la primera parte de Nancu Lahuen. Me cansé y empecé a hacer pavaditas, a regalarlas. Tuve un muy buen amigo, que falleció. Y una ex novia mía, me dijo que lo que yo hacía tenía que mostrarlo y me organizaron una exposición en Buenos Aires con sus conocidos y ahí mi amigo Miguel se coordinó con ella y me armaron una exposición en el Palais de Glace. Y así empezó la cosa con mis dos mecenas. Mi hijo empezó a los 14 años, cuando venia acá y pasaba sus veranos. A los 19 años vino y se quedo 6 meses trabajando conmigo para juntar guita y se fue a Europa 4 meses cuando volvió trabajó otros seis meses y se volvió a ir. Tengo 4 hijos: una actriz, una pintatriz, Toti artesano extraordinario y la más chiquita es música. Toti me llamo desde Suiza para preguntarme que pensaba si trabajaba conmigo. Que iba a dejar arquitectura. Me dio una alegría enorme. Yo tengo una frase: Deja que tus hijos se equivoquen solos, que eso está bien y es experiencia, no quieras equivocarlos vos, que eso es soberbia. Nunca se me habría ocurrido decirle ‘’vos tendrías que hacer lo que yo hago’’. Eso hubiera bastado para que haga otra cosa. Así empezamos a trabajar juntos.
- La gente va a sus talleres?
Si, a los talleres, tenés dos clases de artesanos. El que te muestra su taller y el que no te lo muestra. La mayoría no te lo muestra. Hay un miedo a que los copien. El alma no me la pueden copiar. Yo no doy abasto en hacer todo lo que quisiera hacer, Con Las 3 P. Todos van a ser distintos. Pasión, paciencia y perseverancia...Vos te das cuenta que es lo que hizo Toti y que es lo que hice yo. El que nos conoce sabe perfectamente quien hizo cada cosa. No es lo mismo comprar una cosa que te la vende una persona que no tiene ni idea de dónde sale, a que el tipo vea como lo hago en mi taller. Y que le de escalofrío cuando pasas la mano cerca de la sierra. No es lo mismo cuando vez las manos, o lo difícil que es lijar objetos que tiene 14 piezas insertadas a mano. El artesano hacia catedrales. El artesano conoce el material desde su origen hace piezas únicas. No repite. Le pone algo especial a cada cosa que hace. Todas mis yerberas son distintas. Tienen el mismo sistema de armado pero son distintas. El artesano que serializa no es artesano es manualista.
- Aparte de su taller donde venden sus cosas?
Las únicas personas que venden cosas nuestras son la gente de la estancia Arroyo Verde. Durante el verano van pescadores y huéspedes. Nuestras cosas están ahí y cuando tienen un grupo de personas me llaman y voy. Porque no es lo mismo que estén ahí a que yo vaya y les muestre. Tienen cuchillos, cajas para moscas, yerberas, mariposas. La diferencia con un negocio es que con ellos hay una historia en común nuestros abuelos eran amigos,..
- Como le pone precio a las cosas?
Es un equilibrio entre el alma y el estómago. Si fuera tan fácil no tendría el auto que tengo.
- Recibió un premio de la Unesco a la calidad, el premio significo un cambio?
Lo que hacen los premios es darte ganas. Son una especie de combustible. Es algo muy lindo en el alma. Y es una responsabilidad muy grande. A mí nunca se me hubiera ocurrido participar, Milva de artesanías neuquinas fue la que nos presentó. Después apareció el de Fondo Nacional de la Artes y ganamos y ahora Berazategui. En nuestra categoría ganamos el primer premio y en la general creo que cuarto.

Cuando terminamos la entrevista la casa ya estaba inundada con el olor profundo del café recién molido, nos acompaña al auto y nos despedimos de un artista apasionado por la vida.

Imagenes de sus obras: